1827
Los inicious...
La historia de Grand Marnier® empieza en 1827 cuando Jean-Baptiste Lapostolle fundó una destilería en Neauphe-le-Château, Francia, que elaboraba licores de fruta. Fue en 1876, cuando su nieta se casó con Louis-Alexandre Marnier, hijo de una familia elaboradora de vinos en la región de Sancerre, cuando nació la familia Marnier Lapostolle.
1880
César Ritz
El licor Grand Marnier® fue denominado originalmente " Curaçao Marnier ", pero cuando el inventor Louis-Alexandre Marnier Lapostolle hizo probar a su amigo César Ritz su creación, el afamado hotelero quedó tan sorprendido que sugirió un nuevo nombre: "Grand Marnier®"
"Un gran nombre para un gran licor", habría dicho, en contra de la tendencia de final de siglo en París de llamar a todo pequeño o "petit" (Le petit journal, Le petit café, Le petit palais, etc.)
1880
Receta secreta
Conocedor del coñac de primera calidad, Louis-Alexandre Marnier Lapostolle tuvo la innovadora idea de mezclar coñac con una rara variedad de naranja del Caribe, la "Citrus bigaradia". En esa época, las naranjas eran artículos de lujo que se consumían, principalmente, en ocasiones especiales, como Navidad.
Combinando la complejidad y la suavidad del coñac con el exotismo de la esencia destilada de naranja –según una receta aún secreta– Louis-Alexandre Marnier Lapostolle creó su famoso licor en 1880.
1900
Excelencia que gana premios
A principios del siglo XX, se concedieron a Grand Marnier® numerosas medallas en concursos nacionales e internacionales (Exposiciones Universales de Chicago en 1893, de París en 1900, etc.).
1900
Renombre internacional
Louis-Alexandre Marnier Lapostolle promocionó su licor por todo el mundo a través de la alta sociedad.
Se dice que el emperador austriaco Francisco José pidió 12 cajas de licor Grand Marnier® después de probarlo en el Gran Hotel de Montecarlo.
1905
Escoffier - La crêpe Suzette
Adoptado como la bebida por excelencia para después de comer, Grand Marnier® también fue celebrado por su versatilidad culinaria desde el principio.
En los 1900, el chef Escoffier, padre de la cocina francesa moderna, elaboró la crêpe Suzette y el suflé Grand Marnier®, famosos en todo el mundo. Ambos postres fueron disfrutados por el Príncipe de Gales, un gran aficionado al licor, y aún son considerados obras maestras de la cocina francesa.
1905
Lujo después de la comida
Gracias al amigo de Louis-Alexandre, César Ritz, el licor fue pronto propuesto a los clientes del hotel Ritz después de la comida, como una prueba de lujo y refinamiento.
1912
A bordo del Titanic
Licor eterno entre algunos de los más delicados del mundo, Grand Marnier® fue evidentemente almacenado a bordo de los navíos de línea transatlánticos de la línea White Star a comienzos del siglo XX. Durante sus lujosos viajes, los pasajeros disfrutaban de sofisticadas comidas que terminaban degustando un licor. Como prueba de su presencia en el Titanic, el mayor buque de vapor de la historia, se encontró una botella de Grand Marnier® entre los restos de su naufragio y ahora se expone en el Museo del Titanic.
1921
Presencia en Cognac
Es en el centro de la región de Cognac, en el Château de Bourg-Charente, donde empieza el largo proceso de crear los productos Marnier-Lapostolle. Adquirido en 1921 por Louis-Alexandre Marnier Lapostolle, siempre ha sido aquí donde se han seleccionado, envejecido y combinado los coñacs que entran en la composición del licor Grand Marnier®.
Société des Produits Marnier-Lapostolle es el 5º mayor comprador mundial de coñac y le suministran cerca de 200 destiladores o "bouilleurs de crus" de la región.
1927
Grand Marnier® Cuvée du Centenaire
La Cuvée du Centenaire fue creada en 1927 por Louis-Alexandre Marnier Lapostolle para celebrar el centenario de la empresa. Se sirvió por primera vez en una recepción celebrada en la Villa des Cèdres, en la Riviera francesa.
La armoniosa mezcla de las naranjas amargas exóticas y los coñacs de la Petite y Grande Champagne proporciona a la Cuvée du Centenaire su notable delicadeza.
1933
La hora del cóctel
Desde el comienzo de la moda del cóctel en los Estados Unidos y Europa en los años 30, ha sido Grand Marnier® el licor de elección para los cócteles clásicos y las innovaciones.
En un concurso organizado en Londres para bármans en 1933, Arthur A. Tarling ganó el primer premio por su creación, el Red Lion, un cóctel a base de Grand Marnier® que se ha convertido en un clásico.
1975
Planta de embotellado
La planta de embotellado y embalaje de Aubevoye, en Normandía, se construyó en 1975 para satisfacer la creciente demanda. Cada semana, la destilería de Neauphle-le-Château envía más de 200.000 litros de licores a Aubevoye para envasar. Aquí es donde se produce el toque final más famoso: la colocación de la famosa cinta muaré roja y el sello de lacre en la botella que garantizan, no sólo la especificidad de los licores Grand Marnier®, sino también su calidad. Después del embalaje la mayoría de la producción se envía al puerto de Le Havre desde donde se exporta a más de 150 países de todo el mundo.
1977
Grand Marnier® Cuvée du Cent Cinquantenaire
La Cuvée du Cent Cinquantenaire fue creada en 1977 por el presidente de la empresa, Jacques Marnier Lapostolle, para celebrar el 150 aniversario. Esta cuvée excepcional, que durante muchos años estuvo reservada a la familia y su círculo más íntimo, está ahora disponible en cantidades limitadas.
La Cuvée du Cent Cinquantenaire es una mezcla de naranjas tropicales Citrus Bigaradia y los más delicados coñacs de Grande Champagne, algunos de los cuales han alcanzado los 50 años de edad.
1980
La historia del B-52
Este cóctel tricolor basado en Grand Marnier® lleva el nombre de un explosivo grupo de rock americano que tuvo mucho éxito en los años ochenta. Fue al final de una noche de fiesta, quizá inspirado por este llameante cóctel, cuando se creó este grupo de rock alternativo. Los conciertos underground en algunos de los clubs más famosos del mundo, seguidos por su ascenso a la cima de las listas, ayudaron a hacer famoso en todo el mundo el cóctel B-52.
1998
La historia del Cosmopolitan
Inventado a principios de los años noventa, el Cosmopolitan se convirtió rápidamente en un clásico internacional, especialmente entre las mujeres. La estrella Madonna ayudó a popularizarlo en fiestas en Nueva York y Londres. Ha sido redescubierto recientemente en los bares más modernos en una versión más exclusiva conocida como Grand Cosmopolitan (en que el triple seco original se ha sustituido por el delicado licor Grand Marnier®).
1998
Grand Marnier® Louis-Alexandre
Marnier Lapostolle, este licor rinde homenaje a su visión creadora, su dinamismo y su mentalidad abierta. Original y enérgica mezcla de naranja tropical y una selección de viejos coñacs de primera calidad, esta receta fue inspirada por un ritual al que Louis-Alexandre era particularmente aficionado: añadir una gota extra de coñac a su licor Grand Marnier®. Esta cuvée es más seca y más intensa que las otras.
2006
Grand Marnier® en las mesas reales
La casa del Grand Marnier® celebró la boda del Príncipe Carlos y la Princesa Diana el 29 de julio de 1981 con una cuvée especial.
Estas privilegiadas relaciones con el Reino Unido fueron reforzadas aún más cuando se ofreció un licor especial como obsequio a la reina Elisabeth II, en abril de 2006, en ocasión de su 80 aniversario. Esta cuvée única, resultante de una mezcla de coñacs excepcionales, muy viejos, y una esencia de naranja especial destilada dos veces, fue presentada a Su Real Majestad en una botella púrpura, uno de sus colores favoritos.
2008
Éxito mundial
La botella Grand Marnier®, con su forma de alambique, sello de lacre, cinta roja y etiqueta marfil con letras góticas, casi no ha cambiado desde 1880, cuando fue creada por Louis-Alexandre Marnier Lapostolle. Se reconoce instantáneamente. Durante más de 25 años, Grand Marnier® ha sido el licor francés más exportado.
En la actualidad, Grand Marnier® está disponible en más de 150 países. Una botella de Grand Marnier® se vende cada dos segundos en todo el mundo.
2011
Un negucio familiar
Tras 150 años –y seis generaciones– después de su fundación, Grand Marnier® sigue siendo dirigido y controlado por la familia fundadora: la Marnier Lapostolle.
Hoy en día, el presidente de la empresa, Jacques Marnier Lapostolle, defiende los mismos valores que los de su famoso tatarabuelo: calidad, autenticidad y estilo.